domingo, 22 de abril de 2012

Era la luz que iluminaba un bosque repleto de nada, vacío por completo para mí exceptuando su presencia.
 Yo era la nada que se escondía al fondo. En la obscuridad de aquel bosque iluminado;  no era nada en su mundo...
 Él es el sol que ilumina los días y la luna que gobierna las noches. Yo soy una nube más.
 Ni demasiado ebria ni demasiado contaminada. Aunque bastante ebria y sí, era mucho el humo. Pero nunca desbordó.
 Y mi lealtad no desapareció por completo, pero aquella luz la desafiaba. Tentaba a esa fidelidad que luchó por permanecer.
 Su indiferencia letal nunca fue poca, mi estupidez que crecía al notarla, tampoco.
 Mi alma lo pide a gritos, siento que me falta algo. Y es que, efectivamente, me falta él.
 Quisiera que su alma me suplicara, quisiera faltarle. Y ser más que una nube pasajera.
 Ser humo y nostalgias, alegría y placer.

Drogas en su rock and roll, rock and roll en su sexo.

domingo, 8 de abril de 2012

 Y hoy me pregunto como hubiera sido todo si hasta el día de hoy si nuestro caminos no se hubieran juntado aquel atardecer.
 Y como sería mi vida sin vos, como sería tu vida sin mí...
 Y si en verdad me tu presencia en mi vida es indispensable, y si mi presencia en la tuya lo es...
Hoy me pregunto, amor. ¿Cambiamos nuestras vidas?


  ¿Qué tal si aquella tarde mi tren se adelantaba? ¿Sí tu bicicleta se rompía justo antes de llegar? ¿Si un accidente me cortaba una pierna? si sucedía algo que impidiera que nos encontráramos en algún sitio.
 Tal vez no hubiéramos conocido de cualquier modo. O tal vez no...
 ¿Quién sabe? Hoy muchas dudas inundan mi mente y me pregunto. ¿Es el destino o fue casualidad? No creo en ''El amor de la vida''. Más bien pienso que las personas se adaptan a quienes están a su alcance y así logran enamorarse a pesar de no ser perfectos el uno para el otro.
 Pero aún así creo que no podría haber conocido a alguien mejor...