domingo, 23 de marzo de 2014

Te veo sonreir.
Pensativo,
casi consciente.

Caminás de un lado al otro,
casi con un motivo.

Más rápido,
más lento.

''Vení, caminá hacia a mí'' pienso
 ''Ya''
Estoy sentada en una hamaca, sola
Quería estar con vos o sola.
Pero alguien se acercó a molestarme
no decía nada interesante
yo seguí mirándote,
sin poder escuchar aquella voz.
 Vos seguís caminando.
En tu mambo.

De repente me ves,
caminás hacia mí.
Nos vamos.
Te veo sonreír.

Tengo hambre,
me voy a casa

Sopa paraguaya recalentada.
Plato, cama, un cuaderno,
 tu sonrisa.

Precencia, ausencia.

 Juego a esconderme en tu sombra,
siempre así de cerca
Tan cerca y no me ves.
Sabés que estoy, lo das por hecho.
Soy tu sombra y en la oscuridad no desaparezco,
crezco hasta ocupar todo el espacio oscuro donde estás.
Y te veo, te miro de cerca.
Estoy encima tuyo,
Al lado, abajo y adentro.
Te abrazo,
me abrazás sin saberlo.
Estoy entre tus dedos,
entre tus labios,
entre tus piernas, ahí apretándote.
Y vos me disfrutás sin saber que estoy.
 Dando por hecho que no me disfrutás a mí si no a la noche.

domingo, 22 de abril de 2012

Era la luz que iluminaba un bosque repleto de nada, vacío por completo para mí exceptuando su presencia.
 Yo era la nada que se escondía al fondo. En la obscuridad de aquel bosque iluminado;  no era nada en su mundo...
 Él es el sol que ilumina los días y la luna que gobierna las noches. Yo soy una nube más.
 Ni demasiado ebria ni demasiado contaminada. Aunque bastante ebria y sí, era mucho el humo. Pero nunca desbordó.
 Y mi lealtad no desapareció por completo, pero aquella luz la desafiaba. Tentaba a esa fidelidad que luchó por permanecer.
 Su indiferencia letal nunca fue poca, mi estupidez que crecía al notarla, tampoco.
 Mi alma lo pide a gritos, siento que me falta algo. Y es que, efectivamente, me falta él.
 Quisiera que su alma me suplicara, quisiera faltarle. Y ser más que una nube pasajera.
 Ser humo y nostalgias, alegría y placer.

Drogas en su rock and roll, rock and roll en su sexo.

domingo, 8 de abril de 2012

 Y hoy me pregunto como hubiera sido todo si hasta el día de hoy si nuestro caminos no se hubieran juntado aquel atardecer.
 Y como sería mi vida sin vos, como sería tu vida sin mí...
 Y si en verdad me tu presencia en mi vida es indispensable, y si mi presencia en la tuya lo es...
Hoy me pregunto, amor. ¿Cambiamos nuestras vidas?


  ¿Qué tal si aquella tarde mi tren se adelantaba? ¿Sí tu bicicleta se rompía justo antes de llegar? ¿Si un accidente me cortaba una pierna? si sucedía algo que impidiera que nos encontráramos en algún sitio.
 Tal vez no hubiéramos conocido de cualquier modo. O tal vez no...
 ¿Quién sabe? Hoy muchas dudas inundan mi mente y me pregunto. ¿Es el destino o fue casualidad? No creo en ''El amor de la vida''. Más bien pienso que las personas se adaptan a quienes están a su alcance y así logran enamorarse a pesar de no ser perfectos el uno para el otro.
 Pero aún así creo que no podría haber conocido a alguien mejor...

viernes, 30 de marzo de 2012

Dormir cien años.

 La vida se me está haciendo muy aburrida, no me importa nada últimamente. Todo me da igual.
 Pueden pasarme cosas relativamente ''importantes'', pero no me importan. Mi novio. No me interesa hoy, mis amigos están, no los extraño. Justamente por que están, me da igual. Las discusiones de mis viejos, me la secan de una forma que nadie imagina. Mis hermanos, creo que son los únicos que pueden llegar a interesarme y es raro. 
 Estoy rara.
 Yo no soy así, yo pienso en mi novio todo el día y amo estar con mis amigos. Mis hermanos no me importan, y mis viejos menos. Ahora todo se dio vuelta (menos lo de mis viejos, bah. Me importan menos) Y bueno ahí. No sé, quiero dormir cien años.

sábado, 24 de marzo de 2012

Amanecer, nacer.

 El amanecer se torna frío amor, quisiera tenerte cerca ahora. Quisiera estar entre tus brazos, respirar tu aire una vez más.
 La lluvia y su peculiar sonido, su olor. Me traen esa nostalgia que alguna vez me trajiste. Esa nostalgia que me viene al reflejarme en tus ojos de espejo, y tus ojos. Tus ojos me provocan tantas emociones juntas, tantas cual ojos de preescolar ilusionado, llenos de vida. Despreocupados y libres.
 LIBRE, esa es la palabra. Al ver tus ojos no me importa nada más. Nada ni nadie puede lograr que sienta eso. Nadie más capaz de remontarme a mis tiempos de despreocupación y momentos de ocio, que preescolares ilusionados y vos.
 El sol renaciendo, me recuerda a mis momentos de soledad en los que siempre veía el sol salir... Tal y como hace un par de meses antes de esto, me sentía (y estaba) en soledad. Pero el color gris ya no existe y te tengo conmigo. No, no en este momento, pero sé que estás. Y los tonos rojos vuelven a estar presentes, como aquel atardecer, cuando te conocí. El amanecer de mi vida.

sábado, 10 de marzo de 2012

 Cambio de rutina. Odiado cambio de rutina que lo único que modifica para bien son mis horas de sueño.
 Ir a clases en turno vespertino logra que duerma hasta las 16. No me gusta la idea, prefería levantarme temprano y tener la tarde libre, en fin. El primer día fue lo más aburrido de la historia, conseguimos los asientos del fondo. Eso es bueno.
 Las profesoras parecían no parar de hablar, en especial la de ''Política y ciudadanía''. El calor era insoportable al igual que la humedad, esa tormenta que condimentó mi primer día de clases e hizo que este sea aún más enervante, fue épica...
 Creo que aquel fue el recreo más esperado, por lo menos por mi parte. Y aquella salida igual.
 Para colmo tenía un par de problemas con el tarado de mi novio, y mi humor era tan malo como pocas veces lo fue... Por lo tanto no toleraba a nadie, y nadie me toleraba a mí como consecuencia de mi humor de mierda.
 Por suerte en casa todo estaba bien y a los dos días siguientes no tenía que ir (la ventaja de ir a escuelas estatales) a esa prisión que ya, desde el primer día, no aguantaba. 
 Ese mismo día me enteré que el recital de ''Las pastillas del abuelo'' se pasaba para un mes y una semana después y se habían agotado las entradas, las cuales no había comprado todavía. La angustia que sentí al momento de enterarme de eso hizo que mi día fuera aún peor.
 Creo que no me quedan palabras para seguir describiendo lo pésimo que fue aquel día. 

martes, 6 de marzo de 2012

 Sentada hace no mucho en el cordón de una vereda, no se muy bien en realidad donde estoy, veo como la gente pasa. Observo y pienso.
 El tiempo parece no pasar para mí, sin embargo la gente camina cada vez más rápido. Es increíble como siempre todo gira en torno al reloj, como nos dejamos dominar por esa maquina que parece estar siempre controlando nuestras acciones.
 A pesar de eso, no veo que me afecte en lo personal en este momento pero si me sentí presionada muchas veces por el reloj.
 Maldito aparato, te odio y te obedezco. Pero sólo porque la multitud te obedece. Hay veces en las que si intentamos apartarnos de la sociedad nos termina yendo peor de lo que debería.
 Intentando entender la razón por la cual somos tan dependientes del tiempo y preguntándome si en verdad es necesario, más allá de ser lo que sistemáticamente se necesita para obtener un cierto ''control social''. Vigorizo mis reflecciones alimentando mi cerebro con THC nuevamente. Más preguntas invaden mi mente y nuevas respuestas son deducidas a partir de conocimientos propios, creando mis propios fundamentos para justificar la existencia de miles de hechos referidos al sistema.
Veo así como la tierra se alimenta de la luz, quedando yo y mi alma en la profundidad de la noche.

domingo, 26 de febrero de 2012

Morir de amor.

 Ella no era perfecta, para nada. Su cabello no era el mejor, tampoco sus ojos ni su contextura física, pero estaba conforme con lo que era.
 Él tampoco era perfecto, aunque su forma de mirar a los demás siempre fue especial. Era consciente, al igual que ella, que no eran perfectos. Ambos lo sabían, pero se aceptaron con sus defectos y sus virtudes.
 Ella era muy sentimental, se encariñó demaciado rápido. Más de lo que debería...
 Ambos se necesitaban mutuamente para subsistir, ambos dependían de el otro para ser felices...
 Cierto día uno de los parientes de Jennifer falleció, por lo que ella se vio obligada a ir a su ciudad de origen. Donde vivía su ,ahora difunto, tío.
 Este viaje no debería durar más de un par de meses en los que ella viviría con la viuda, ya que necesitaba consuelo y Jennifer era su unica familia.
 Luego de aparentes infinitas lágrimas por parte de ella y él, lograron despedirse de una vez y ella emprendió su viaje. Mientras el tren se alejaba, Axel sostenía cada vez con más fuerza un pañuelo de Jennifer. Era lo único que quedaría de ella.
 Jennifer no lograba contener sus lágrimas, lo necesitaba más que a cualquier otra cosa. No podía soportar el alejarse de él por más de un par de semanas...
 Al llegar al aeropuerto una pobre y enferma anciana se topó con ella y le dió un sobre, le advirtió que no debería abrirlo hasta que volviera a ver al ser que más amaba.
 Una vez dentro del avión , desovedientemente, abrie el sobre, un sobre viejo y algo maltratado. Estaba vacio. Ella, obviamente no logró entender el por qué de esta inesperada situación, lebemente asustada se deshace del sobre y saca una foto de Axel, nuevamente su cara se humedece después de horas de llanto.
 Al llegar a Londres se encuentra con la viuda y juntas van al departamento. Le ofrece un té e intentan hablar, lo cual era imposible ya que ambas estaban acongojadas y débiles...
 Mientras tanto Axel duerme. Después de un par de horas se despierta tras oír la voz de su amada, lo cual era imposible. Muy exaltado sale de la cama de un salto y se dirige a la sala, corre hacia un enorme sillón rojo que se encontraba a orillas de la chimenea donde ella frecuentemente se sentaba a leer. Se desepciona al ver que esa dulce voz fue obra de su imaginación; se sienta y vuelve a dormirse... esta vez en el sillón de Jennifer.
 En ese entonces Jennifer también dormía, soñabacon Axel. Él soñaba con ella...
 Vestidos de la forma más incomoda y elegante, caminan sostenidos de las manos hacia el fuego; al cual parecían no llegar nunca, cada vez estaba más lejos...
 La viuda la despierta, el teléfono de Axel suena. Ambos despiertan y lloran al descubrir la realidad, al ver que no están juntos...
  Axel sufría graves problemas depresivos por lo cual estaba medicado. No tomo sus medicamentos en toda la semana, Jennifer era lo único en su mente.
 Jennifer y su viaje al extranjero terminaron por causar varios ataques de depresión en Axel. Quien después de un mes retomó el consumo de medicamentos antidepresivos, eso era bueno; lo hubiera sido, en realidad, si no hubiera venido acompañado por una alta cantidad de droga consumida diariamente por Axel. Variadas y toxicas cantidades de todo tipo de drogas se apoderaron de su sistema nervioso.
 Jennifer en cambio logró acostumbrarse a verlo solo en sueños, asumió por fin que lo vería después de todo pero debería esperar un poco más...
 La viuda parecía haberse mejorado. Jennifer igual... Conoció a una mujer, la cual era físicamente perfecta. Se hicieron buenas amigas a lo largo del último mes.
 Llegó el día en que por fin volvería con Axel y no lo soltaría nunca más, eso era lo que creía. Pero al terminar de empacar ese mismo día suena el telefono al cual Jennifer atiende apurada y olle la voz de su nueva amiga. Estaba llorando y le rogaba que valla a visitarla, en serio la necesitaba.
 Jennifer decidió posponer el muy esperado retorno a casa para atender a su amiga...
 Axel cada vez estaba peor, pero Jennifer no lo sabía. Ella creía que él estaba tan sano como lo estaba ella.
 Tras dos semanas de convivir con su amiga, Jennifer comenzó a considerar el hecho de no volver jamás a casa. Se sentía más a gusto de lo debido estando con Emily. Sentía que la amaba, ya no necesitaba de Axel. Pero nadie sabía de esto.
 Hasta que una noche Emily se enferma y necesita aún más a Jennifer de lo que ya lo hacía. Ambas se necesiaban, nada de lo que se consideraba apto saciaba las necesidades que tenían. Nada parecía resolver los asuntos que parecian tener pendientes... Dejandosé llevar por la pasión y olvidandosé por completo de Axel, Jennifer se entrega en cuerpo y alma a la necesidad de placer que sentía acia Emily. Axel ya no importaba, Axel no era nadie...
 Esa misma noche, en ese mismo momento Axel murió, dejando su cuerpo reposado en el sillón de su amada Jennifer, sosteniendo aún ese pañuelo así también como sostenía firme el amor que siempre sintió por ella.
 Al día siguiente Jennifer despierta y ve que se hallaba sola en casa de Emily... Pero notó que en ese espacio vacío que dejó Emily en la cama al largarse de ahí estaba el sobre, ese sobre viejo y maltratado estaba nuevamente con ella, ahora ocupando el lugar de Emily. Muy asustada lo abre y vé que ya no está vacío, tiene una nota de varias hojas. Una nota aparentemente escrita por Axel, contandole detalladamente todo lo que había vivido desde el primer segundo después de que ella partió.
 Llorando desconsoladamente continúa leyendo y vé que no es solo una, son tres. Tres notas escritas por tres personas diferentes... Jennifer, Axel y Emily. Todas contando como fueron sus vidas desde el momento en que Jennifer se fué.
 Tras finalizar de leer, entiende que Emily no era en realidad una persona de carne y huesos. Entiende que Emily solo era una escapatoria para no sentir la ausencia de su amado Axel. Entiende que ambos se volvieron locos, que ambos se necesitaban mutuamente para vivir, y sin estar juntos no podían sobrellevar ningún tipo de situación. Entiende que el cerebro no es quien maneja a los humanos, si no el alma. O mejor dicho, siempre va a haber alguien más que nos maneje, va a haber alguien de quien dependamos para vivir, más de lo que dependemos del mismo corazón, mucho más.
 Tras entender esto y a punto de acabar con su ahora miserable vida, entra Emily a la habitación y vuelve el sentido a la vida de Jennifer. Olvida por completo las razones por las que lloraba, olvida el sobre y las notas, y se entrega nuevamente al placer de un mundo nuevo, donde todo es perfecto. Se entrega a Emily otra vez, se entrega a la locura...