domingo, 25 de diciembre de 2011

Al fin paz... Quedarme despierta hasta las 4 am. (muchas veces más tarde), y despertar a las 6 de la tarde, salir varias veces a la semana y el tiempo en el que estoy en casa, pasarlo comiendo, durmiendo, viciando y con indispensable música que hace que todo tenga un sentido diferente, que todo sea mejor
 Pero tengo que admitir que extraño aquella rutina. Levantarme a las seis y media de la mañana, dirigirme cada día, en un viaje de más de treinta minutos, hacia un edificio en el cual permanezco casi ocho horas diarias... 
 Pero de cada momento vivido ahí dentro y mientras iba hasta allá en el colectivo puedo sacar una, o más, cosas buenas... Fueron tantas las lindas experiencias vividas este año. 
 Está de más aclarar que este, a diferencia de muchos otros, fue un año en el que no esperé las vacaciones con ansias. Más bien tenía asumido que en algún momento iban a llegar y no me desesperaba el hecho de que comenzaran rápido.

 A pesar de que tenía esperanzas de que este año fuera mejor que los demás, fue bastante inesperado el hecho de que lo fuera, ya que no me lo imaginaba tan entretenido.
 Nuevos ‘’amigos’’(o persona con las que pueda pasar bueno momentos) desde el primer día, nuevas responsabilidades; como siempre nuevas decepciones, entre tantas otras   nuevas experiencias...
 Desarrollé aún más mi amor por el arte, creció mi interés por el graffiti, y descubrí que me gustan muchas otras cosas relacionadas por el arte como por ejemplo la acrobacia en tela y comencé a interesarme por aprender a tocar la batería...
 La gente que conocí este año es muy distinta a la que estaba acostumbrada a conocer... me enseñaron muchas cosas nuevas y aunque muchas me decepcionaron sé que en algún punto es bueno porque me enseñaron, ellos también, muchas otras cosas.
 En fin fue un muy buen año, el cual espero que se repita; porque, a pesar de la exigencia de esta nueva escuela (a la cual no estaba acostumbrada), lo extraño...

Extraño, entre muchísimas cosas, el viaje desde mi casa hasta la estación de merlo. Levantarme diez minutos después de lo acordado y bajar corriendo las escaleras; maquillarme apurada y meterme el delineador en los ojos (lo que provocaba, cada mañana que de mis ojos salieran lágrimas negras y esas venitas rojas que al bajarme del colectivo ya no estaban); salir con la mochila en una mano y la carpeta en la otra y guardarla una vez dentro del auto; despedirme de mi papá y de mi hermana y bajarme en la parada del colectivo (el cual, al igual que yo, llegaba mas tarde de lo que debía) y una vez dentro de este sentarme uno de los últimos asientos  del lado de la ventanilla; introducir los auriculares, esos que cada vez andaban peor, en mis oídos, y poner la misma lista de siempre... Las pastillas del abuelo, zona ganjah, leonchalón, dos minutos, entre tantas otras bandas indispensables en cualquier lista de reproducción que sea rutinariamente escuchada por mí...
 Una vez escuchando música, comenzaba el momento de reflexión, ese momento en el que pensaba absolutamente en TODO (era muy similar a ese momento antes de dormir... en el que, creo que todos, penamos detenidamente en cada cosa que hicimos durante el día, recordamos las mejores cosas vividas junto a las mejores personas...)  no faltaron esos días en los que era inevitable pensar en ESA persona, lo que provocaba nuevamente que mis ojos se llenaran de lágrimas y esta vez no por ardor físico... no es necesario explicar por qué... 
 Al bajar del colectivo me secaba las lágrimas, si aún las había, y caminaba dos cuadras hasta llegar a la escuela. Donde siempre llegaba más o menos veinte minutos tarde. Generalmente me sentaba con algún compañero, otras veces me sentaba sola. Por suerte siempre estaban los que, en esos días, me levantaban el ánimo y me hacían olvidar de lo anterior... otras veces eso era inevitable, pero ahí estaban ellos nuevamente. Ofreciéndome un hombro en donde llorar. 
 Por supuesto que muchas otras veces llegaba a la escuela con una sonrisa y era yo quien les levantaba el ánimo (cabe aclarar que en esos días, en los que mi humor era bastante bueno, también podría tornarse algo fastidioso tenerme cerca). 
 Al salir de la escuela, la hora siempre me fue indiferente, mi humor siempre era bueno (a diferencia del año pasado y años anteriores).   
 Caminaba hasta la parada con algunos otros chicos que tomaban el mismo colectivo y viajábamos juntos. No voy a negar que me gustaba pasar tiempo con ellos en el viaje pero sinceramente prefería estar sola. Como ya dije, el viajar en el colectivo es el momento en el que reflexiono. Por lo tanto al llegar a la parada donde quedaba sola (sola en el sentido de estar rodeada sólo de gente desconocida) me ponía los auriculares y se repetía lo de siempre, recordar y pensar en todo... Pero esta vez no terminaba al bajar del colectivo. Porque después de eso tenía que caminar diez cuadras en completa soledad, esas diez amadas cuadras que camino casi todos los días cuando voy a la plaza, A esa parada o a veces también hasta la estación de trenes... esas diez cuadras, que muchas veces parecen ser solo dos, también forman parte de reflexiones y espero que me sigan acompañando por un largo tiempo... 



viernes, 23 de diciembre de 2011

Si fuera por mí...

Viste cuando decís: ''Loca, ya fue... dejá de escribir siempre del mismo pelotudo de las mimas cosas, siempre de LO MISMO... listo!!'' bueno, me pasa todo el tiempo. Pero ÉL es lo que mas me inspira y aunque ahora no valla a escribir sobre él, en algún lugar tenía que entrar. Y ahí esta... siempre estás, aunque ni siquiera se trate de vos hijo de puta...


 Bueno se  supone que estoy acá para escribir sobre las cosas más importantes en las que pienso y, aunque no parezca hay muchas otras cosas que me importa y en las que pienso... En este blogg tengo escritas más o menos cinco entradas,de las cuales cuatro hablan de lo mismo... y la restante trataba del aborto, de mi pensamiento negativo acerca de eso que yo considero asesinato. Pero lo borré y dejé la letra de la canción ''Fácil venir'' por que no me preció un tema que se pudiera tratar sin que nadie se sienta ''ofendido'' (por decirlo de alguna forma) y creo que así fue... porque esa, fue la única de mis entradas a la que comentaron... [Fail]


 Siendo así en esta oportunidad decidí hablar sobre lo siguiente...
 Muchas veces me preguntaron ''¿Qué querés ser cuando seas grande?'' o ''¿Qué pensás hacer con tu vida?''
 Y creo que como todos, siempre me imaginé con una familia propia, una casa grande, un perro, etc...
Pero hoy y hace ya bastante tiempo puedo responder que si mi vida fuera como yo quisiera. Si pudiera elegir la edad y la forma en la que me moriría, mi oficio y mi forma de verme a determinada edad...
A los 19 años me iría a vivir sola y terminaría de estudiar, aproximadamente a los 24/25 me recibiría y podría tener un buen trabajo, para pagar nada más ni nada menos que mis propios gastos, no tendría hijos, viviría en un lugar donde haga frío todo el año. Y viviría la vida como (ahora) quiero. Moriría a los 30 años, cuando todos se empiecen a preguntar si me pienso casar y tener hijos, cuando en mi cara empiecen a aparecer arrugas, aparezcan las canas y demás, cuando por fin empiece a tener la cara que me merezco... 


Pero como sé que no voy a poder morir a la edad que deseo, supongo que espero casarme y tener hijos para no envejecer sola... Aunque la idea de morirme a los 30 en cierta forma evitaba el hecho de tener hijos, ya que no me creo lo suficientemente responsable como para criarlos como debería. Y suponiendo que cada día el mundo empeora, la sociedad se putrefacta, las mentes se acortan, la libertad desaparece... Las probabilidades de que yo tenga más capacidad de ser una buena madre van disminuyendo... pero supongo que intentaría hacer todo lo posible para que no les falte nada. En ese caso... PROMETO INTENTARLO.

Seguís.


Y, como lo esperaba ,seguís presente en mis pensamientos, por lo menos una vez al día ,y aunque ahora no es tanto el tiempo que te pienso, seguís. Todavía estas y... ¿como sacarte de mi mente? si siempre hay algo, alguien, que me recuerda que todavía existís.
 Y sinceramente no quisiera sacarte de mi mente, me gusta recordarte, recordar todos los momentos vividos (mas allá de que fueron pocos). Y me gustaría poder tomarme todo de una
forma mas liberal, no tener que pertenecerte...
 La verdad que sí te creo (o creía) cuando me decís '' te quiero'' ...pero tengo que admitir que (no se si es exactamente eso lo que causa pero podría decirse) me duele el saber que no es mas que un simple ''te quiero´´ que no se acerca ni siquiera a una milésima parte del ''te quiero'' que yo podría llegar a decirte. Porque no es realmente eso, no es solo un simple ''te quiero'' es muchísimo más que eso, es mucho mas que un ''TE AMO'' y lamentablemente nunca lo vas a saber. Porque, aunque no nos llevemos muy bien, mi orgullo y yo somos inseparables.
 Y no solo es por mi orgullo que no te digo, ni demuestro el aprecio que te tengo. También hay otros factores, como el miedo y la esperanza de creer que tal vez vos sientas lo mismo y me lo digas antes; que me impiden demostrarte todo esto...


Y pensándolo bien... no estoy segura de que ya no estés tan presente como antes. Si me pongo a analizar mi situación en este mismo momento, estoy despierta a las 7:12 am sin haber
dormido en toda la noche, pensando en vos, escribiendo sobre vos y acariciando al gato... 


Creo que sigo igual (o peor) que antes, seguís tan presente como hace varios días, semanas, meses atrás. La puta madre...

jueves, 22 de diciembre de 2011

¿Dónde está la vida?

Hoy tuve un sueño y estabas allí, mirándome con vergüenza fue cuando te conocí. El color gris hoy dejó de existir... si tuviera un deseo sería que fueras feliz...
Y me siento LIBRE, en una libertad de la cual Quiero irme.
Quiero todo como antes y olvidarte es imposible.
Sigo caminando y tu rostro se me cruza, quiero callar un ''Te Amo'' y mi boca se abre y me acusa...
Estar solo no es casualidad...